
La propuesta de Alterman es más radical y debe sonar como "cura de caballo" a algunos estrategas del Partido Demócrata. Lo que, según Alterman, debe hacer Obama es lo contrario de lo que ha hecho en materia de política económica y social en los tres últimos años: abandonar las sutilezas desreguladoras y regresar al populismo. Desentenderse de todo intento de ganar el voto centrista por medio de la moderación o la etiqueta corporativa y reformular una política económica y social en favor de los pobres, los desempleados y los sectores de bajos ingresos. Volver a Roosevelt y a Keynes, sin medias tintas.
Aunque el artículo de Alterman está escrito en términos poco persuasivos, a pesar de su apelación a las facultades persuasivas del presidente, tal vez no esté desencaminado. No creo, sin embargo, que la cúpula demócrata lo escuche: lo leerán a lo sumo como un testimonio elocuente. Aunque menos que en América Latina, las élites políticas norteamericanas también han convertido el populismo en una mala palabra, a pesar de que en Estados Unidos esa tradición de izquierda tiene raíces más democráticas que en América Latina. En la argumentación de Alternan es, curiosamente, el liberalismo cultural el que se ha vuelto peyorativamente "populista", mientras que un genuino populismo, ligado a políticas redistribuidas del ingreso, seguiría siendo válido.
Excelente. Yo creo que comparar la opcion populista en Estados Unidos con la ocurre actualmente en America Latina es esclarecedor si bien hay diferencias instituciones y culturales muy amplias. Aunque como bien dice Laclau, el populismo no tiene ideologia a priori, y puede venir tanto de la derecha como de la izquierda. Y pareceria que el "momento populista" en EEUU, si es que existe, esta en la derecha. El Tea-Party es quizas el ejemplar mas claro. Movimiento que como muestra el excelente reciente libro de Theda Sckopol, ha podido mobilizar a varias capas de las sociedad (no solo a las elites blancas, como se piensa...). G
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